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Consejos para distribuir la alimentación diaria en cinco o seis comidas |
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Consejos para distribuir la alimentación diaria en cinco o seis comidas más pequeñas en lugar de las tres grandes clásicas, suele requerir un cierto tiempo de aprendizaje.
Pero incorporar este nuevo hábito es más sencillo de lo que parece, si se siguen los consejos que brindan los expertos:
Divida para conquistar. La forma más simple de planificar las seis comidas repartidas cotidianas consiste en dividir cada una de las tres comidas usuales en dos partes. En el desayuno se pueden tomar cereales, leche y zumo de naranja, reservando un bollo de pan o un plátano para la otra minicomida de la mañana.
En el almuerzo se puede comer un bocadillo con pavo, lechuga, tomate y mostaza, guardando las rosquillas o patatas asadas dulces para tomarlas a media tarde.
En la cena pueden tomarse una sopa de legumbres y dos pequeñas raciones de pan de centeno entero, reservando una manzana asada crocante con un yogur bajo en grasas, para la segunda minicomida nocturna.
Reduzca las calorías:
Es importante evitar la ingestión de comidas pequeñas pero llenas de calorías, como los buñuelos. La regla a seguir es buscar los alimentos con mayor contenido de fibra y más bajos en grasas y azúcares agregados, como son las frutas, las verduras y los distintos tipos de pan de trigo integral.
Controle las raciones:
Hay que poner especial cuidado en controlar el tamaño de la porción de comida, excepto cuando se trata de los saludables vegetales. Es muy fácil descuidarse y tomar "tentempiés" en exceso y si no se presta atención puede llegar a consumir más calorías en seis comidas repartidas que con las tres comidas diarias habituales. La mejor opción es elegir los alimentos que vienen preparados en porciones que se sirven de una sola vez, como el yogur y las frutas.
Estrategias de oficina:
Conviene tener a mano algunos tentempiés saludables en el escritorio durante el trabajo. Las lentejas instantáneas, la sopa de "cus cus", la harina de avena instantánea, los albaricoques desecados, las tartas de arroz con distintos sabores, son algunas ideas para "picar algo" durante la jornada laboral.
El refrigerador del comedor de la empresa puede utilizarse para guardar desde un yogur sin grasa hasta zumo de tomate bajo en sodio. También puede recurrirse al horno microondas del trabajo para calentar unas palomitas de maíz rociadas con condimentos de hierbas.
Qué hacer cuando viaja:
Los desplazamientos no son una excusa para abandonar las comidas repartidas. Almacene un tentempié en la guantera de su vehículo, llévelo en su bolso cuando sale de paseo o guárdelo en su maleta cuando viaje en avión.
Entre los alimentos más fácilmente transportables figuran las pequeñas bolsas de pasas, los minienvases de cereales, las latas de cóctel de zumos vegetales bajo en sodio o las rosquillas de trigo integral.
Coma poco pero sano:
Las comidas repartidas permiten comer aquellos alimentos saludables, que suelen dejarse de lado, como las frutas y las verduras. Los brócolis con un baño de crema agria baja en grasas, una patata asada dulce rociada con crema de caramelo sin grasas, una salsa de tomate con trocitos de tortilla con poca grasa, una ración de uvas o plátanos congelados, una ensalada de trocitos de zanahoria con mayonesa baja en calorías y pasas, son algunas opciones más ventajosas para la salud.
Las opciones más rápidas:
Las comidas repartidas no tienen por qué consumir muchos minutos, un recurso más bien escaso en estos tiempos. Hay una serie de platos muy agradables al paladar que pueden prepararse en unos instantes. Por ejemplo: cereales con leche, sopa instantánea de judías verdes, yogur sin grasas con uvas y nueces, germen de trigo con albaricoques enlatados o un buñuelo de grano integral tostado con mantequilla de melocotón.
Recursos para comer en familia:
Puede ser aconsejable pensar en un tentempié, en lugar de la clásica cena familiar. Si todo el mundo llega a casa a diferentes horas pero hambriento, conviene que cada niño mayor o los padres establezcan su propia minicomida, por ejemplo, calentando una ración de pasta a la cacerola. Cuando todos estén en el hogar ya establecidos, puede llegar la hora de compartir el postre y el tiempo familiar.
Cómo evitar la tentación:
En los restaurantes es mejor pedir aperitivos, en vez de entradas, la mayoría de las cuales son muy abundantes. Otra alternativa consiste en comer la mitad o menos de la entrada, reservándose el resto para tomarlo en casa.
Aplicando estas estrategias:
sin descuidar las normas de toda alimentación saludable, que debe ser completa, equilibrada y variada, se puede luchar contra el sobrepeso, los problemas del corazón y muchos otros trastornos.
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